Misil ALARM

Misil ALARM siendo montado en un Tornado

Misil ALARM siendo montado en un Tornado

El misil ALARM (acrónimo de Air Launched Anti Radiation Misile) es un misil antirradiación de diseñado por Reino Unido para la eliminación de instalaciones de radares enemigos en misiones SEAD (Suppression of Enemy Air Defense).

El misil ALARM ha sido utilizado en las últimas campañas aéreas del Reino Unido y Arabia Saudí incluyendo la Guerra del Golfo (121 misiles lanzados), Guerra de Kosovo (donde se lanzaron 6 unidades), la Invasión de Irak y la operación aérea sobre Libia de 2011.

Historia

A finales de 1982 el Ministerio de Defensa del Reino Unido sacó un concurso para obtener un nuevo misil para cumplir con las misiones SEAD al que se presentaron dos contratistas: BAe con el ALARM y Texas Instrumends con el HARM. Finalmente a mediados de 1983 se optó por el misil ALARM ya que aseguraba una mayor capacidad industrial propia frente a la solución estadounidense.

En 1986 BAe declaró que el motor previsto para el misil no tenía demasiados problemas por lo que en 1987 se remplazó por uno más sencillo. Esta decisión aumentó el coste del misil y retraso su puesta en producción dos años hasta 1990.

Misil ALARM expuesto en el museo de Hendor

Misil ALARM expuesto en el museo de Hendor

Funcionamiento del ALARM

El misil ALARM fue diseñado para actuar de forma independiente una vez disparado (fire-and-forget) e incluye un curioso modo “holgazán”. La operación habitual sería la siguiente:

  1. El misil recibe la información de las coordenadas del objetivo del caza portador, por lo que una vez es disparado ya ha calculado la trayectoria a seguir.
  2. El proyectil, volando en dirección al objetivo gracias a su radar pasivo que detecta las emisiones del objetivo, trepa hasta una altura de 13 kilómetros.
  3. El misil ataca el sistema de radar con un picado directo para maximizar el efecto destructivo.

Esta operación es útil cuando el objetivo terrestre no detecta la presencia del misil ALARM en el aire ya que precisa de la emisión continua de señales del objetivo para abatirlo. Cuando el objetivo es un sistema anti-aéreo operado por profesionales es muy posible que detecten el disparo del misil y apaguen el radar para que el misil se pierda evitando así ser destruidos. Una vez que los operadores de tierra suponen que el peligro ha pasado vuelven a encender el radar para seguir controlando el espacio aéreo. Para evitar estas situaciones tan frustrantes (el disparo de un misil sólo inutiliza el radar durante un par de minutos) se preparó un método ingenioso para alargar el tiempo de vuelo del misil: el modo holgazán.

Tornado exhibiendo misiles ALARM

Tornado exhibiendo misiles ALARM

  1. Al igual que en el modo normal el misil recibe las coordenadas del objetivo del caza portador calculando así la trayectoria a seguir.
  2. El misil sigue la ruta prevista elevándose hasta los 13.000 metros. Durante el vuelo intentará localizar las emisiones de radar enemigas.
  3. En el supuesto de que los operadores del radar de tierra apagasen sus emisiones el misil ALARM seguirá volando hasta el punto calculado anteriormente.
  4. Una vez llegado al punto de ataque, en vez de realizar la maniobra de ataque en picado, apaga su motor principal y despliega un paracaídas que ralentiza su caída.
  5. Cuando los sirvientes del radar de tierra deciden que ha pasado el peligro y que el misil que había detectado ya no es una amenaza vuelven a encender el radar para intentar localizar los aviones atacantes.
  6. En ese momento el misil ALARM detecta las emisiones del radar, calcula su nueva posición, y enciende un segundo motor para atacar la fuente de señales electromagnéticas.

Aviones portadores

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